No basta con reconocer que el uso de la tecnología hace más eficientes, más rápidos y más seguros los servicios, hay que ir un paso más allá e indagar sobre la opción más adecuada para el sector en el que nos desenvolvemos. Conforme se naturaliza la digitalización y la inteligencia en todos los ámbitos, los líderes directivos y ejecutivos deben dominar los aspectos técnicos básicos que subyacen en dichas tecnologías para tomar decisiones informadas.
En el sector salud, además de las ventajas más inmediatas de la tecnología, como reducir la brecha geográfica para acceder a servicios médicos, contar con un acceso universal a servicios básicos de salud, fortalecer el papel de los pacientes convirtiéndolos en participantes activos de su propio cuidado y consolidar una respuesta oportuna y eficiente de los servicios de salud, existen otros aspectos que cobran relevancia debido a su criticidad y relevancia en la optimización de la atención médica en clínicas y hospitales.
Además de una conectividad ininterrumpida, los hospitales requieren de una estrategia de almacenamiento robusta que contribuya a una mejor atención de los pacientes, la eficiencia operativa, seguridad robustecida de los datos, cumplimiento de las regulaciones y, en última instancia, que incentive el desarrollo de la investigación y las innovaciones en medicina.