Dicen que el diseño es creatividad, inspiración y talento… pero se les olvida mencionar la parte real: café, memes, cambios de último minuto y clientes que piden “solo un detallito más”. Aún así, aquí estamos: transformando ideas en algo visualmente decente (o increíble, cuando dormimos bien).

Para mí, diseñar es básicamente resolver problemas… con estilo. Elegir colores que no lastimen los ojos, tipografías que no parezcan de tarea escolar y composiciones que digan “sé lo que hago” aunque por dentro estemos gritando. El diseño es comunicación, emoción y, sobre todo, paciencia. Mucha paciencia.
En este rincón creativo compartiré mis aventuras, desventuras y verdades del diseño que nadie te contó. Si te gusta el sarcasmo y las cosas bonitas, estás en el lugar correcto.